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Ayudas y prohibición de despido
Para Omar Molina, director del área laboral de Augusta Abogados en Madrid, el Real Decreto-ley 7/2024 implementa medidas urgentes tras los daños causados por la DANA, enfocadas en un apoyo integral que incluye protección laboral y ayudas directas a ciudadanos y empresas, especialmente PYMEs y autónomos afectados por el desastre.
Sobre la prohibición de despedir indica que “el Decreto impone restricciones a los despidos para empresas que reciban ayudas o apliquen ERTE por causa de la DANA, considerando estos despidos como nulos y obligando a la readmisión del trabajador y la devolución de las ayudas percibidas”, indica.
Al mismo tiempo señala que «aunque busca proteger el empleo, esta medida afecta especialmente al pequeño comercio, que se enfrenta a dificultades extremas para mantener su plantilla durante un cese completo de actividad. La rigidez de la normativa limita la capacidad de adaptación de estos negocios, poniendo en riesgo su viabilidad y aumentando el riesgo de cierres definitivos».
Desde su punto de vista, «además, existe un efecto de desincentivación para muchos pequeños comerciantes, que podrían optar por no solicitar las ayudas disponibles para evitar quedar sujetos a la prohibición de despido, lo que les dejaría sin un soporte financiero crucial para su recuperación».
En cuanto a los permisos retribuidos que ahora aparecen en este Decreto, este jurista señala que «el Decreto establece permisos retribuidos y no recuperables en distintos escenarios de urgencia y necesidad, considerados como tiempo de trabajo efectivo, para trabajadores afectados por la DANA. Unos permisos que cubren la imposibilidad de acudir al centro de trabajo, laborales de limpieza y en el ámbito de familiares, cubre la desaparición, el fallecimiento o atención de los mismos».
“Excepto el permiso por fallecimiento, el resto de ausencias son de naturaleza indefinida, aunque la lógica jurídica nos invita considerar su limitación temporal hasta que el hecho causante de los mismos desaparezca”, comenta.
Sobre las ayudas a los autónomos subraya que se han establecido varias medidas, como la Prestación por cese de actividad, con la posibilidad de solicitarla sin periodo mínimo de cotización; la moratoria en el pago de cuotas, con el aplazamiento sin intereses para aliviar la carga financiera. Y una línea de avales que facilita acceso a créditos con condiciones favorables».
Desde su punto de vista, «estas medidas reflejan un esfuerzo por proteger el empleo y apoyar a los autónomos, similar a lo visto durante la pandemia. Sin embargo, la prohibición de despidos podría ser contraproducente para el pequeño comercio, al limitar su capacidad de adaptación y desincentivar la solicitud de ayudas».
A su juicio, «esto aumenta el riesgo de cierre definitivo, dejando sin soporte a los sectores claves para la economía local. La efectividad a largo plazo de estas políticas dependerá de su capacidad para ajustarse a las necesidades específicas de los pequeños negocios, evitando que las restricciones se conviertan en una trampa económica que dificulte su recuperación».