La reciente historia de Jordi Querol, un motorista de 88 años al que varias compañías aseguradoras han rechazado la contratación de una póliza para su motocicleta, ha reabierto el debate sobre los límites entre la gestión del riesgo asegurador y la posible discriminación por razón de edad. El caso ha sido recogido por La Vanguardia en un amplio reportaje sobre el fenómeno del edadismo y sus consecuencias en ámbitos tan diversos como la movilidad, el acceso a servicios o la salud mental.
En este contexto, La Vanguardia ha contado con la opinión de Luis Cordón Procter, socio del Área de Litigación y Arbitraje de Augusta Abogados y especialista en resolución de conflictos derivados de relaciones comerciales.
Según explica Luis Cordón, desde una perspectiva jurídica las compañías aseguradoras pueden rechazar la contratación o cobertura de determinados riesgos siempre que exista una justificación objetiva y razonable. Sin embargo, advierte de que la frontera entre una decisión legítima de negocio y una actuación discriminatoria no siempre es evidente.
“Hay una línea muy fina entre lo que puede ser el derecho de la compañía aseguradora a negar la cobertura y lo que podría pasar a ser discriminatorio”.
El análisis resulta especialmente relevante en situaciones como la planteada en el reportaje, donde el factor edad parece haber sido determinante en la negativa de las aseguradoras. En este sentido, Cordón señala que las circunstancias concretas de cada caso son esenciales para valorar si una decisión empresarial puede encontrar amparo jurídico o, por el contrario, podría plantear dudas desde la óptica de la igualdad de trato.
Asimismo, recuerda que las aseguradoras operan sobre criterios actuariales y estadísticos orientados a la evaluación y minimización del riesgo. No obstante, apunta que una valoración más individualizada de los asegurados podría contribuir a evitar situaciones en las que las características personales queden diluidas por criterios generales aplicados a colectivos enteros.
La participación de Luis Cordón en este reportaje aporta una visión jurídica sobre un debate cada vez más presente en la sociedad: cómo compatibilizar la libertad empresarial y la gestión del riesgo con la necesidad de evitar decisiones que puedan derivar en situaciones de discriminación por edad.