Entrevista a Jordi Garcia Viña, consejero del área laboral en Augusta Abogados y Catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social

El absentismo laboral en España se ha consolidado como un problema estructural del mercado de trabajo, alcanzando un máximo histórico del 7,6% de las horas pactadas según los últimos datos consolidados presentados en el XV Informe Anual Adecco sobre Empresa Saludable y Gestión del Absentismo. Esta tendencia al alza se mantiene estable en el inicio de 2026. Aproximadamente 1,6 millones de personas no acuden a su puesto de trabajo cada día en el país.
El incremento constante del absentismo supone un lastre significativo para la productividad y las cuentas públicas: Coste total para la economía: El coste total derivado de las ausencias ascendió a 59.109 millones de euros (un incremento del 11,7% interanual.
Factura de la Incapacidad Temporal (IT): El gasto público directo asumido por la Seguridad Social para pagar las prestaciones por bajas médicas superó los 18.400 millones de euros. Las empresas asumen cerca de 12.000 millones de euros correspondientes a los primeros días de las bajas (que no cubre el sistema público) y a los costes indirectos de sustitución u organización.
La mayor parte de las ausencias están plenamente justificadas y corresponden a bajas por incapacidad temporal, impulsadas en gran medida por factores demográficos como el envejecimiento de la población activa (los profesionales senior registran procesos de baja más largos y con bases de cotización superiores.
Las tasas de absentismo varían notablemente según la geografía española: A la cabeza (Mayores tasas): El País Vasco, Canarias y Cantabria lideran el indicador con una tasa media del 9,6%. Mayor volumen de costes: Debido al peso y tamaño de su economía, Cataluña registra el mayor impacto económico total en términos absolutos
Un experto en relaciones laborales como es Jordi García Viña, consejero del área laboral en Augusta Abogados y Catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social y Árbitro del Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA) analiza las cuestiones claves del absentismo y ofrece alguna solución para que las empresas lo gestionen mejor
¿Qué factores cree que han influido en los últimos años a que se dispare el absentismo laboral en nuestro país?
El absentismo es un fenómeno complejo integrado por muchas realidades, por lo que, lo primer que hay que hacer es determinado su significado, teniendo en cuenta que esto es muy complejo.
En todo caso, si se considera el absentismo como un problema de gestión de los trabajadores en las empresas y de eficiencia económica, es mejor centrar el análisis en los procesos de incapacidad temporal, que suponen más del 80 % del total de las ausencias y, concretamente, en los supuestos de contingencias comunes, que son el verdadero reto para la sociedad.
¿Como valora que la mayor parte del absentismo en nuestro país se sitúa en la incapacidad temporal por contingencias comunes?
Si analizamos los casos de contingencias profesionales, principalmente el accidente de trabajo, se puede observar una reducción de los supuestos, tanto a nivel general como respecto a los acontecimientos más graves, especialmente accidentes mortales.
Sin embargo, los datos nos dicen que el verdadero incremento del absentismo se ubica en las contingencias comunes y, especialmente, después de la pandemia del Covid-19.
Las causas son muy variadas, como demuestran los estudios que se han realizado sobre esta materia, pero hay dos factores que se repiten en todos ellos: el cambio del compromiso de los trabajadores con el trabajo y el envejecimiento de la población.
De esta manera, es fundamental buscar patrones en los factores presentes en estos supuestos de contingencias comunes para poder aplicar medidas correctoras.
¿Es partidario de un Pacto de Estado entre los operadores políticos, sociales y laborales para reconducir ese crecimiento del absentismo? ¿Debe llevarse a la mesa del diálogo social y fomentar la cogobernanza entre el Estado y las CCAA, como indican otros expertos?
El problema que tenemos cuando tratamos de buscar soluciones a este problema es que las medidas que se han ido aplicando durante los últimos 20 años no han funcionado, como se demuestra por el incremento de los supuestos en este último período.
Por tanto, lo que necesitamos es plantear medidas realmente disruptivas que puedan dar soluciones eficaces y concretas, en las que, sin dejar de proteger la salud de los trabajadores, se elimine esta lacra de la competitividad de las empresas.
¿Qué papel debe hacer el Observatorio de Incapacidad Temporal que ha activado el Gobierno a primeros de año para el análisis de este problema?
El Observatorio no ha de servir para hacer análisis de la situación ya que existen excelentes estudios sobre la materia, por citar uno, el reciente informe de la AIREF sobre la incapacidad temporal de febrero de 2026.
Es fundamental aprovechar la presencia de la mayoría de los agentes que están involucrados en la incapacidad temporal por contingencias comunes para proponer medidas, en todos los niveles.
¿Cree que es el momento de mejorar la gestión de bajas por it y de dar más poder a las mutuas de accidentes laborales?
Las mutuas no pueden ser meras colaboradoras en la gestión de la incapacidad temporal, sino que han de tener un papel protagonista que pase, desde poder gestionar las altas de los trabajadores, hasta asumir toda la gestión, de manera similar como sucede en la contingencia profesional.
Los resultados serán positivos, tanto para la salud de los trabajadores de baja, para la competitividad de las empresas, como para la gestión del sistema.
También otros juristas hablan de implementar planes antiabsentismo en las empresas para una mejor gestión de este tipo de situaciones. Eso supondría crear un marco legal adecuado. ¿Cree que sería conveniente ponerlos en marcha?
Hay que tener en cuenta que la influencia de las empresas en los supuestos de contingencias comunes es muy limitada, por lo que estos planes, pueden ser positivos para algunas empresas, pero presentan dudas especialmente en pequeñas empresas
Además, no podemos olvidar que la gestión de la salud de los ciudadanos es competencia de las diferentes administraciones públicas.
La conclusión es clara: el sistema de gestión de bajas por iT se ha quedado obsoleta y desfasada “es urgente su reconstrucción. Los médicos del INSS están desbordados y ven las IT a los 600 días de producirse la baja. ¿Como debe actuarse entonces?
La gestión de la incapacidad temporal requiere una transformación absoluta, abordando todos los aspectos que hoy se considera que presentan disfunciones.
Uno de ellos es la duración, tanto en relación con las duraciones óptimas, el paso de los 365 días o el tránsito de la incapacidad temporal a la incapacidad permanente. Todo ello unido a la presencia de diferentes actores en estos momentos, tanto desde el punto de vista de prestación de los servicios médicos o el pago de la prestación.
En definitiva, la idea sería que la empresa debe ser un factor esencial para la reducción del absentismo con el apoyo de las mutuas y las patronales para mejorar esa gestión de las relaciones laborales. ¿Es esto posible?
Es imprescindible reducir los niveles de incapacidad temporal por continencias comunes porque los supuestos más numerosos y que mayores problemas de gestión ocasionan, pero, salvo que se quiera establecer un sistema totalmente novedoso fundamentado en el protagonismo de las mutuas, si se continúa con la estructura actual, las mejoras a introducir se han de ubicar en el sistema sanitario, tanto en los médicos de atención primaria, como en los mecanismos de inspección.
Entrevista elaborada por Luis Javier Sánchez, periodista en Law and Trends.