Juan José Hita y Jaime Fernández Cortés, de Augusta Abogados: “La tecnología puede acelerar procesos, pero lo que sostiene una firma es su cultura”

Augusta Abogados prepara 2026 desde un equilibrio deliberado: integrar la inteligencia artificial con criterio -a través de Augusta Mind- y reforzar una cultura interna que consideran su mayor ventaja competitiva. En un mercado que avanza hacia la concentración y la sofisticación regulatoria, Juan José Hita y Jaime Fernández Cortés defienden que el crecimiento sostenible no se construye solo con herramientas, sino con cohesión, especialización y propósito compartido

En el marco del especial Líderes 2026: visión y retos de los despachos españolesJuan José Hita y Jaime Fernández Cortés aportan una mirada que trasciende la previsión económica o el titular tecnológico. Como socios codirectores de Augusta Abogados, entienden que el verdadero desafío para los despachos españoles no es únicamente adoptar inteligencia artificial o reforzar áreas emergentes, sino hacerlo sin desdibujar la identidad que sostiene el proyecto.

Mientras el sector debate sobre escala, expansión e integración tecnológica, ellos sitúan el foco en un equilibrio más exigente: cómo innovar sin erosionar cultura, cómo crecer sin diluir el partnership y cómo convertir la eficiencia en valor estratégico real. Su planteamiento para 2026 no es reactivo ni expansivo. Es coherente.

 

Competir por modelo, no por tamaño

El mercado jurídico español vive una etapa de concentración, sofisticación del cliente y presión competitiva creciente. Frente a esa dinámica, Augusta reivindica el valor del tamaño medio bien gestionado.

La llamada Fórmula Augusta combina independencia, especialización sectorial significativa, estructura de partnership sólida y relaciones estables con clientes. Pero el elemento diferencial no es estructural, sino cultural.

“El valor añadido de nuestra fórmula es la apuesta por la felicidad de las personas que trabajan en la organización”.

En una firma de su dimensión, explican, el estado de ánimo de los socios impacta directamente en la colaboración interna, en la capacidad de generar iniciativas conjuntas y en la salud del negocio. La cultura no es un intangible decorativo; es un activo estratégico.

Augusta Mind: integrar la IA con responsabilidad

La transformación tecnológica es una prioridad clara para 2026, pero su aproximación evita el entusiasmo superficial.

“Hemos puesto en marcha un proceso muy ambicioso para integrar la inteligencia artificial en nuestros servicios y ofrecer mayor valor añadido”.

Augusta Mind no se limita a automatizar tareas repetitivas. Se articula en varias líneas concretas:

  • Gestión digital avanzada de antecedentes legales y jurisprudenciales.
  • Herramientas que incorporan tendencias y criterios judiciales para anticipar escenarios procesales.
  • Automatización y mejora de procesos de due diligence en operaciones corporativas.
  • Soluciones que aportan inteligencia a la toma de decisiones operativas de los clientes.

 

El objetivo no es únicamente ganar eficiencia, sino mejorar el producto entregado.

“Queremos estar en la vanguardia, pero con responsabilidad”.

En servicios multidisciplinares, donde confluyen fiscal, mercantil, regulatorio o concursal, el equilibrio entre eficiencia y control de calidad es determinante. La tecnología amplifica el análisis, pero el criterio sigue siendo humano.

Un escenario 2026 exigente, pero favorable

Prevén un año de estabilización de los mercados financieros, con España manteniendo un crecimiento sólido dentro de la zona euro. Reconocen tensiones derivadas de la irrupción de la inteligencia artificial en determinados sectores, pero el balance general es optimista.

En cuanto a expansión geográfica, no contemplan abrir oficinas propias en Iberoamérica en el corto plazo. Su modelo apuesta por la colaboración estrecha con despachos locales de primer nivel.

“La colaboración nos permite mantener flexibilidad y asegurar conocimiento profundo de cada jurisdicción”.

La internacionalización, en su visión, no es una cuestión de presencia simbólica, sino de solvencia técnica y alineación estratégica.

Las áreas que concentrarán el crecimiento en 2026

En 2026 prevemos un crecimiento significativo de la actividad en áreas vinculadas tanto a la transformación tecnológica como a los procesos de ajuste empresarial que están redefiniendo distintos sectores de la economía.

En particular, TMT, litigios comerciales, fiscal, derecho espacial, transportes, plataformas digitales y concursal -este último impulsado principalmente por la reestructuración de determinados sectores- concentrarán un aumento relevante de la carga de trabajo.

No hablamos solo de volumen, sino de complejidad. Son prácticas atravesadas por cambios regulatorios, presión competitiva y nuevas dinámicas empresariales que exigen una lectura estratégica del entorno.

Para anticiparnos a esta evolución, el equipo se está preparando mediante el refuerzo de capacidades especializadas, la formación continua en marcos regulatorios emergentes y una mayor coordinación transversal entre áreas, con el objetivo de ofrecer respuestas ágiles, integradas y estratégicas a las nuevas necesidades de los clientes.

Talento joven y estructuras más horizontales

La transformación no es únicamente tecnológica, también organizativa. “El rol del aprendiz quedará ligeramente reformulado hacia un trabajo más colaborativo entre equipos, en estructuras más horizontales”.

La integración de inteligencia artificial exige profesionales capaces de interactuar con tecnología y aportar criterio desde etapas tempranas. Augusta ya trabaja con instituciones académicas para adaptar la transición al mercado a una abogacía más transversal.

La formación en IA y sostenibilidad forma parte del desarrollo interno. El objetivo es que el talento joven no sea ejecutor de tareas, sino generador de valor.

ESG y capitalismo consciente

“Entendemos el ESG como un factor estratégico de competitividad, no solo de cumplimiento”.

El enfoque ESG atraviesa fiscal, mercantil, compliance, reestructuraciones y regulación sectorial. No se trata de una práctica aislada, sino de una dimensión transversal del asesoramiento.

El despacho orienta su actividad hacia ámbitos relacionados con el llamado Capitalismo Consciente, alineando sostenibilidad, ética profesional y visión empresarial. La diferenciación no está solo en la herramienta tecnológica, sino en la mirada estratégica que la acompaña.

Para Hita y Fernández Cortés, el abogado que marcará la diferencia deberá combinar técnica, anticipación y empatía.

“La proactividad, la agilidad y la capacidad de anticipación resultan esenciales”.

En cuanto al liderazgo, su definición es práctica: dar impulso y foco a los equipos, crear un ecosistema de confianza y revisar constantemente el sistema organizativo.

En una firma de tamaño medio, el liderazgo es visible. La cohesión interna no es opcional; es condición de estabilidad.

Coherencia como ventaja competitiva

En 2026, el sector legal español no solo competirá en tecnología o especialización. Competirá en coherencia.

La inteligencia artificial redefinirá procesos. La regulación ampliará exigencias. El cliente será más analítico y más orientado a resultados. Pero, en la visión de Juan José Hita y Jaime Fernández Cortés, el verdadero reto no es adoptar herramientas, sino integrarlas sin erosionar la identidad del proyecto.

Su planteamiento no es conservador ni expansivo. Es deliberadamente estratégico.

Para ellos, la tecnología es un medio. La especialización, una exigencia del mercado. La anticipación, una obligación profesional. Pero la cultura es la condición que permite que todo lo anterior funcione.

En un entorno de transformación acelerada, lo verdaderamente complejo no es cambiar. Es cambiar sin dejar de ser reconocible.

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