Las empresas estudian el adiós al teletrabajo: no sale a cuenta con la jornada de 37,5 horas

(…)

Sin embargo, la decisión de suprimir el teletrabajo no es tan sencilla como muchos empresarios puedan pensar. De hecho, puede tener derivadas jurídicas. Omar Molina incide en que los jueces son ahora mucho más proclives a considerar que, aunque no venga recogida en un convenio, suprimir el trabajo en remoto puede suponer una «modificación sustancial de condiciones de trabajo».

Hasta hace poco, se consideraba que la adopción del teletrabajo durante la pandemia no respondía a «una voluntad de conceder un beneficio porque proviene de medidas extraordinarias». Pero este argumento, advierte Molina, «está perdiendo fuerza», porque cada vez es más fácil acreditar que el teletrabajo fue una concesión del empleador que por iniciativa propia «otorga el beneficio de la flexibilidad» a sus trabajadores.

(…)

Publicaciones relacionadas

NULL