(…)
“Antes de la reforma, era muy común que, tanto la empresa como el trabajador, apuraran la presentación de pruebas hasta el día del juicio, beneficiándose recíprocamente del denominado ‘efecto ‘tachán’”, explicó a este diario Omar Molina, director del Área Laboral de Augusta Abogados. “Documental, testigos, periciales… muchas veces la otra parte ni los había visto”.
(…)